Cómo pasar de ciudadano parado a ciudadano productor

Si eres uno/a de los dos millones de profesionales en España que llevan más de cuatro años parados y el sistema no termina de ofrecerte una solución, la economía colaborativa puede ser una alternativa profesional… a tu medida. Pero, ¿cómo pasar de ciudadano parado a ciudadano productor?

El ciudadano productor es una nueva categoría de ciudadano que ha aparecido en el siglo XXI. Ha ocurrido cuando la tecnología ha permitido generar soluciones a ciudadanos que han conectado con sus pares en comunidades virtuales (peer-to-peer) y entre ellos llegan a acuerdos entre iguales. Eso ha supuesto una solución para muchos ciudadanos que desean llegar a fin de mes con una actividad que les encanta.

paradoproductorEn la actualidad, millones de ciudadanos de la Unión Europea son ciudadanos productores y generan ingresos con aquellas cosas que tienen en básicamente tres frentes: alojamiento, transporte y energía. Con estos ingresos pagan sus facturas, porque por muy demonizados que estén por los gremios, los ciudadanos productores son los “buenos ciudadanos” que desean estar en paz con sus pagos y por eso comenzaron en esto.

Ok, vamos a ello. A pesar de que hay innumerables frentes, vamos a describir los tres grandes frentes de la economía colaborativa.

1. Homesharing:¿Seguro que no puedes ser el mejor anfitrión en tu casa?

¿Tienes un espacio libre en tu casa y lo tienes muerto de risa? En el norte de Europa pensarían que eres un ciudadano derrochador inconsciente del valor de las cosas, además de un ciudadano egoísta encerrado en tus principios de propiedad. Para ellos, lo lógico es rentabilizar una cosa cuando no se está usando, porque….es que es lo lógico. Lo que es absurdo es tenerlo todo parado, como tú y la situación laboral de millones de parados españoles. Eso es infinitamente más ilógico.

Métete en este enlace y accede a más de 50 plataformas de alojamiento colaborativo como Airbnb o HomeAway. Lee las normas de la comunidad y rellena tu perfil. Si tienes dudas, contacta con agrupaciones de anfitriones, como Yottotel. Imagina tu casa preparada para unos viajeros con quienes te sentías a gusto desde la primera comunicación. Asegúrales una experiencia local increíble, a base de tus talentos naturales, y recibirás una valoración por su parte, en estrellas (tu reputación digital). Ya has producido ingresos con la tecnología con lo que ya tenías y has conectado con ciudadanos que sientes tus iguales. Ya eres ciudadano productor.

Si te interesa el concepto de ciudadano productor y alojamiento colaborativo, puedes asistir a este evento que organiza Sharing España el próximo 4 de octubre de 2016.

2. Carsharing: ciudadanos que transportan a otros ciudadanos

Los gremios se encuentran en su propia dinámica de oferta y parece que no son capaces de entender la economía colaborativa (posiblemente porque es una dinámica de demanda y no es lo mismo). No se han dado cuenta que no queríamos el CD, sino la canción. No se han dado cuenta de que todo lo relativo al transporte por carretera es básicamente desagradable, impersonal e industrial (por no hablar de las sórdidas estaciones de autobuses). No han pensado que una conductora de Blablacar puede ser la persona más adaptada a tus propios gustos y que la has elegido libremente porque un viaje con ella resulta corto, seguro y agradable. Justo lo que querías ¿no? Precisamente lo contrario que te ofrece Fenebús, ese oscuro gremio que no desea comprender la realidad e impone autoritariamente sus derechos monopolísticos en pleno siglo XXI.

Métete en Blablacar, lee las normas de la comunidad, rellena tu perfil y empieza a compartir gastos con miembros de la comunidad. ¿Quién verás dentro? Ciudadanos conectados que desean facilitarte un viaje muy agradable y seguro. Ciudadanos como tú con los que te resulta muy fácil conectar. Sois ciudadanos y tenéis la misma naturaleza. Las empresas olvidan que su naturaleza es ganar dinero y la tuya ser feliz. Las patronales comprenden que debe obtener el máximo dinero posible sin llegar a hacernos a nosotros demasiado infelices, pero es así. No saben que en Estados Unidos el grupo de conductores de Uber que más ha crecido es el de jubilados. Salen un par de horas de sus casas para interrelacionarse con otros miembros de su comunidad porque en sus casas se sienten solos y frustrados. Las empresas de transporte compartido son aquellas donde impera la empatía total entre unos y otros. Si eres una persona empática, empieza por Blablacar y vete probando las otras. Te encantará la experiencia y tus viajeros te viralizarán con sonrisas. La empatía es el arma más poderosa y si la tienes, puedes rentabilizarla.

3. Energía colaborativa: ciudadanos que deciden su futuro energético

En España se da el absurdo de prohibir por ley actividades productivas que en otros países están potenciadas a nivel de política de Estado. Como esto caerá por su propio peso, todo ciudadano productor debe saber que en un futuro cercano podremos decidir en España qué hacer con nuestra energía, sí, la que generemos como ciudadanos productores, muy a pesar del oligopolio eléctrico. Los ciudadanos y empresas verdes del Reino Unido ya pueden comprar y vender su propia electricidad a través de Piclo. En los Países Bajos, existe Vandebron, una comunidad tipo Airbnb de energía renovable y ciudadanos producen para otros. En Alemania, sonnen es una comunidad de energía renovable en torno a una batería de almacenaje de energía solar. En Estados Unidos, ohmconnect gestiona la demanda, te avisa que reduzcas tu consumo ante un pico y si se ahorra, te pagan por ello. Son esquemas donde los ciudadanos se han organizado entre sí y se han independizado de las empresas eléctricas tradicionales.

En España hoy el esquema de energía colaborativa está prohibido, pero no tardará en cambiar y no está de más conocer las opciones que te puedan permitir vivir de la generación de tu propia energía. La dinámica generalmente es parecida en todas las plataformas: un grupo de ciudadanos interesados en lo mismo y con los mismos valores se interrelacionan a través de la tecnología y generan un esquema Peer-to-Peer (entre iguales).

Puede que estos ciudadanos sigan siendo parados, pero ahora también son ciudadanos productores. ¿Qué diferencia a uno de otro? Básicamente que el ciudadano parado es reactivo y espera su subsidio, mientras el ciudadano productor es proactivo y gestiona su futuro. Mientras el ciudadano parado vive atrapado en una realidad analógica, el productor vive plenamente integrado en una realidad ya virtual.

Si las empresas no te ofrecen una alternativa, abraza la economía colaborativa. Te convertirás en un ciudadano del siglo XXI, proactivo y digital.

¿Por qué en España no suena sensato transformar a los ciudadanos parados en ciudadanos productores?

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Acerca de Rafael Martinez-Cortiña

21st century life explorer in Madrid, a city that makes sense
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