P(olíticos)2P(ares)

Hace poco que el partido del gobierno ha planteado que el alcalde de una ciudad sea el más votado entre los que se presentan. Así pretende deslegitimar las coaliciones que se forman tras la realización de unas elecciones. Coaliciones de las que ese partido también disfruta cuando le es necesario y puede, aunque posiblemente lo haga en menor medida que sus rivales.

De momento no parece estar muy claro si, en caso de aprobarse este cambio, sería un sistema a dos vueltas o no. Teniendo este partido, en general, menos opciones de pacto, se podría esperar que la segunda vuelta no esté dentro de las intenciones del mismo; algo que sería bastante contradictorio con la supuesta regeneración democrática por la que, supuestamente, se haría la reforma. Pero si nos paramos a pensar un poco y revisar historiales, nos daremos cuenta de que el Partido Popular, que es (en esta ocasión) quien propone el cambio, tendría otras muchas maneras de mejorar la democracia, incluso sin sacar ninguna ley, o sacando otra completamente diferente.

Retrocediendo a las elecciones generales de 2011, el PP llevaba unas cuantas promesas electorales, como por ejemplo la bajada de impuestos. Sin embargo, nada más llegar al poder, lo primero que hizo fue subir los impuestos. Así pues, ¿qué clase de democracia es de la que hablan? ¿Acaso va a mejorar eso el hecho de que gobierne la lista más votada, o que el alcalde se elija directamente según los votos de los electores? Evidentemente, no, no lo hará.

Hoy en día, con la especialización que hay en los trabajos, y el nivel de detalle para el que se pueden elegir las opciones, choca mucho que la elección de un partido sea únicamente el conjunto del programa, o, como he comentado arriba, ni tan siquiera eso, sino un partido que lleva un programa electoral que tirará a la papelera en el momento en que finalicen las elecciones.

Yo no quiero votar una lista de personas que ha puesto una cúpula directiva por méritos internos, y cuyo puesto depende de esa dirección. No me importa si quien me tiene que representar es un político estupendo, si no defiende lo que yo quiero que defienda, sino lo que le dice el partido. Que fuera un buen político y defendiera los intereses de sus votantes sería lo mejor, pero lo segundo mejor sería un político menos bueno que defienda esos intereses. Desde luego, un político que defienda sus intereses personales o los de su partido no me interesa, por bueno que sea. De hecho, sólo le interesará a aquellos que compartan esos intereses privados.

Hagamos un trabajo de proyección, y veamos cómo se vería un esquema así en una economía colaborativa.

Isabel Lopez Briones, de Sherpandipity.com, es una de las referencias en el panorama colaborativo en España. En su casa, recibe así a sus invitados.

Isabel Lopez Briones, de Sherpandipity.com, es una de las referencias en el panorama colaborativo en España. En su casa, recibe así a sus invitados de manera natural y así lo publica en su Facebook. Ahora las redes le permiten ser tan buena anfitriona que ofrece servicios increíbles a viajeros del mundo. La exquisitez de su enfoque  le ha permitido generar una comunidad de sherpas en varias ciudades españolas. Su enfoque triunfa porque está basado en la autenticidad.

La señora Yolovalgo se ha metido en una web donde se ofrece para dar un servicio de comida a otros pares. Ofrece su producto, un menú degustación de alta cocina, por 40 euros, acompañado de un buen vino. Varios de sus pares ven la oferta y deciden inscribirse a la misma. Cuando llega el día de la cita, los comensales acuden al lugar de la reunión y encuentran a Yolovalgo en la entrada, toda arreglada, pidiéndoles que la acompañen a otro lugar ya que ese está actualmente en obras. Los acompaña a un vehículo, y cuando están viajando les dice que el viaje lo pagarán a medias, que ya les dice lo que le cuesta y se lo pagan al llegar. Al llegar al lugar, se encuentran con que el menú degustación ha cambiado por una variedad de congelados del supermercado en el que trabaja su hija, y el vino es de la cosecha propia de un amigo íntimo, y además es un vino bastante mediocre. Evidentemente, se marchan, pero además tienen que buscar un vehículo debido al cambio de emplazamiento.

¿Cuánto duraría una persona que incumple así en un sistema de pares? ¿Podría hacerse un P2P para los políticos, y librarnos de los que no valen?

Eso sí sería un cambio para una mejor democracia.


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