Nuestro futuro bajo algo llamado blockchain

Cada día tengo un mayor interés en un tema que no comprendo bien, o que no comprendo del todo, y se llama Bitcoin. Parece ser que el futuro estará compuesto de criptomonedas que operarán bajo una red que se llama blockchain. Hasta ahora pensaba que lo disruptivo eran las criptomonedas, pero resulta que lo realmente relevante es el blockchain.

El Bitcoin resulta interesante porque aparece como posible divisa electrónica, pero resulta mucho más relevante comprender que la operativa del Bitcoin soluciona numerosos fallos de mercado, básicamente producidos por las clásicas asimetrías.

La Cadena de Bloques se denomina así precisamente por eso, porque es una cadena de bloques de información, que se van apilando unas sobre otras y donde todas están conectadas bajo total transparencia.

Como solución tecnológica resuelve muchos problemas. Para empezar, la información depositada en blockchain no puede ser corrompida de ninguna manera. Es inalterable. Además, opera bajo un sistema distribuido donde todas las transacciones realizadas con Bitcoins quedan registradas, monitorizadas y verificadas por innumerables nodos conectados de forma distribuida. Es como si multitud de Notarios certificasen oficialmente de manera simultánea que una transacción ha sido realizada y que esa multitud de Notarios certificasen siempre que la transacción fue la realmente realizada, porque la información es inalterable, irreversible y segura y se transmite a todos los nodos en tiempo real.

Blockchain es la parte fundamental de Bitcoin, pero podría serlo para muchas otras cosas más. Un aspecto destacable de blockchain es que genera esquemas descentralizados, lo que elimina la necesidad de intermediarios. En este orden de las cosas, una tecnología bajo blockchain podría generar en el futuro problemas de trabajo a Notarios, registradores y cualquier otro intermediario que de fé de las cosas. Las máquinas ya lo hacen mejor. Ello podría generar dudas en el sector financiero, que es quien monopoliza actualmente las transacciones financieras.

La tecnología del siglo 21 permite a la gente conectarse bajo esquemas de confianza, lo que les permite comunicarse directamente sin necesidad de intermediarios. Estas personas llegan a acuerdos Peer-to-Peer y operan un altersistema (que no antisistema).

No quiero imaginar cuando el conjunto de esas personas comiencen a formar comunidades de intereses cuyas transacciones operen en criptomonedas bajo blockchain.

No sé cómo podrá sobrevivir nuestro sistema actual si empiezan a generalizarse altersistemas como blockchain. Lo tengo muy claro y lamentablemente uno de los modelos no aguanta la comparación. Es como comparar un caballo de carreras con ánimo de start-up con una mula vieja que se ahoga en su propio peso industrial.

Me comentan que esto tendrá su implantación (pequeña todavía, quizás, pero digna) por el año 2020. Deseando que llegue. Y yo que lo vea.

Tic

Tac

 

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Acerca de Rafael Martinez-Cortiña

21st century life explorer in Madrid, a city that makes sense
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